Bienvenido a La Pluma del Este

Relatos de misterio, amor, memoria y sombras del alma humana.

Historias donde conviven el noir, lo gótico y la emoción.

Pasa y lee. Siempre hay un nuevo relato esperando.

17 de abril de 2023

Promesas, promesas

     Promesas, promesas





Le daré diez minutos más para que elija.
   Así llevamos casi una hora. Mi paciencia está al límite y la del resto que nos rodea, también. Lo dicen sus miradas, resoplidos, suspiros y montones de cajas apiladas. Ya me estoy arrepintiendo de la promesa que le hice.
    Por fin, la elección está hecha. Una carita risueña y feliz lo confirma.
    Mi hija se pone las nuevas katiuskas rosa chicle con purpurina y se convierte en la Reina de los Charcos. La decena de los pares que se ha probado, quedan agazapados esperando por los siguientes padres desprevenidos.
   —Mamá, me prometiste helado de fresa-nata-mora-frambuesa.
    A cumplir lo prometido.




                                                                                                                          15/02/2023, Gijón

16 de abril de 2023

La última bola

   La última bola




Nuestro calvario empezó cuando en el joyero de mamá descubrimos un precioso collar de perlas. Por supuesto, lo quisimos probar. Y sin saber cómo, Manuela se quedó con el hilo en la mano y el resto de perlas explotó en todas las direcciones.
   Nos pusimos como locas a buscarlas. La Tiffany, que “costaba un ojo de la cara”, ha sido el daño colateral. Después han caído dos jarrones de Bohemia. Pero hemos recuperado las perlas. Menos una.
  Cuando mamá entró por la puerta, ha pisado la última bola que quedaba…
   Ahora nos toca hacerlo todo hasta que le quiten la escayola.








                                                                                                                        13/02/2023, Gijón




13 de abril de 2023

Las ruinas

 Las ruinas




Aquí termina la ciudad, muerta hace siglos.
  Los bellos azulejos, que adornaban las fachadas de los imponentes edificios, ahora son trocitos de colores, que salpican las calles. La maravilla arquitectónica, creada por los humanos, en forma de columnas, adornadas con bellos relieves, las escalinatas de mármol rosa y blanco, las fuentes cristalinas, - era un reto soberbio a la naturaleza. Los recuerdos de aquella civilización muerden la memoria como las serpientes.
    Se sabe que el único cometido de los ojos es ver, pero es imposible contemplar la enormidad de tanta devastación sin sentir el dolor de miles de almas atrapadas. Uno puede tener miedo por si volviera a pasar y, aun así, reconocer que nada es eterno…



 


                                                                                                                        07/02/2023, Gijón