Relatos, cuentos y poesía. Literatura con atmósfera noir, gótica y emocional, escrita desde el Este.
Bienvenido a La Pluma del Este
Relatos de misterio, amor, memoria y sombras del alma humana.
Historias donde conviven el noir, lo gótico y la emoción.
Pasa y lee. Siempre hay un nuevo relato esperando.
5 de junio de 2024
Todas son iguales
— ¡Vaya pinta, tío! Ni que una manada de búfalos pasara sobre ti. Hey, tú, sírvele a mi compadre un vaso de ese matarratas que tienes. Y a mi otro. Joder, deja la botella, roñoso. Apúntala a mi cuenta. Bebe, Jonny, y cuéntame tus peripecias.
14 de mayo de 2024
La Isla Bonita
La Isla Bonita
Nunca he sentido tanta impotencia.
Ver a mi hija de tres años comer aquella cosa del color grisáceo y de una textura apelmazada, llamada “el pan”, con tanta ansia y disfrute, me dejaba hecha polvo. Pobre niña no sabía lo que era un pan blanco, esponjoso y rico, untado con la mantequilla y mermelada, con un vaso de leche de verdad y no de polvo amarillento, hecho de no se sabe qué…
Vine a Cuba cuando la URSS empezaba a desmoronarse y su ayuda a la Isla disminuía con mucha rapidez. Sin sospecharlo, todos íbamos de cabeza al “periodo especial”.
Para los cubanos fueron los años de hambre y miseria. Con los apagones de dieciséis horas diarias. Con las estanterías de los supermercados vacías. Farmacias, sin medicamentos. Por la libreta apenas se vendían los productos básicos. Para conseguir huevos, mantequilla o algo de leche, recurríamos a la “bolsa negra” - el mercado ilegal.
Tuvimos que adaptarnos para sobrevivir. Aprendimos a sacar donde no había nada; reciclar, reinventar. Hacer lo que nunca uno ha pensado para llenar la barriga con algo. Éramos como aquellos niños pobres que miran los escaparates con golosinas; así veíamos las “shopping” para los turistas y gente con contactos, llenos de todo tipo de productos, y sin poder siquiera entrar ahí.
Lloraba mucho, metida en el baño. Lloraba cuando acostaba a mi pequeña, contando sus costillas. Y me sentía culpable por no darle más, porque ella no tenía la misma infancia que tuve yo.
Me ha costado mucho muchísimo esfuerzo para salir de la isla. Pero al final me marché, me escapé y me llevé a mi hija conmigo…
Sin embargo, una parte de mi corazón ha quedado ahí para siempre.
14/01/2023, Gijón
13 de mayo de 2024
La víspera del joropo
La víspera del joropo
Quedaba un día para el joropo y
ella todavía no sabía si Marcelo vendría.
Al ver sus ojos
verdes y la linda sonrisa, que no se le quitaba de la cara, supo que era para
ella. Por más que su amigo maripozuelo le advertía que era un picaflor y que
contaba las copuchentas a todas las mozas de los pueblos cercanos, para ella
eran tan solo rumores y habladurías de los envidiosos.
Él hacía bailar su corazón como un rayo del sol en el agua cristalina del
arroyo. Todo en él la atraía. Para ella él era perfecto y … lo amaba.
Marcelo, un huacho sin dinero y flacuchento, tocaba con la gran maestría
la marimba. Sus dedos con mucha delicadeza agarraban los palillos que recorrían
las láminas y ella imaginaba estos dedos sobre su cuerpo.
La semana pasada se han encontrado en el cocotal que quedaba más allá del
pueblo. Después de besarla con mucho brío,
le había confesado que era la única para él y que quería casarse con ella. Y
ella le contestó…
El grito de su madre
la bajó de las nubes:
—¡Hija, se te está quemando la
marucha! ¡Deja de soñar despierta y no me vengas con alharacas amorosas por un
muerto de hambre!
Quedaba un día para el joropo y
ella todavía no sabía si Marcelo vendría.
Al ver sus ojos
verdes y la linda sonrisa, que no se le quitaba de la cara, supo que era para
ella. Por más que su amigo maripozuelo le advertía que era un picaflor y que
contaba las copuchentas a todas las mozas de los pueblos cercanos, para ella
eran tan solo rumores y habladurías de los envidiosos.
Él hacía bailar su corazón como un rayo del sol en el agua cristalina del
arroyo. Todo en él la atraía. Para ella él era perfecto y … lo amaba.
Marcelo, un huacho sin dinero y flacuchento, tocaba con la gran maestría
la marimba. Sus dedos con mucha delicadeza agarraban los palillos que recorrían
las láminas y ella imaginaba estos dedos sobre su cuerpo.
La semana pasada se han encontrado en el cocotal que quedaba más allá del
pueblo. Después de besarla con mucho brío,
le había confesado que era la única para él y que quería casarse con ella. Y
ella le contestó…
El grito de su madre
la bajó de las nubes:
—¡Hija, se te está quemando la
marucha! ¡Deja de soñar despierta y no me vengas con alharacas amorosas por un
muerto de hambre!
13/05/2024, Gijón
Diccionario:
Joropo - fiesta popular, fiesta en un pueblo
Copuchentas - chismes y murmuraciones
Huacho - huérfano
Marimba - instrumento musical
Marucha - un corte de carne de vacuno
10 de mayo de 2024
El tío duro
El tío duro
Con una inesperada finta, el atacante me dejó casi KO.
El golpe ha sido tan fuerte que mi cabeza empezó a dar vueltas y sentí
tremendas ganas de vomitar.
—¿Qué, vas a llorar como una niñita? ¿Ya no eres tan terne, guapito? Me vas a suplicar que pare, mientras escupes los dientes. Lo que quedará de ti, lo tendrán que recoger con una pala. — El tipo me dio varias patadas en el estómago. Me doblé del dolor. Sus compinches le jalearon.
Por el rabillo del ojo avizoré a Marco, haciéndome la señal de que el rescate ha salido bien. Mis hijos estaban a salvo.
El odio y la rabia acumulados me impelieron al ataque. Cogí al cabrón por sorpresa. Con un fuerte puñetazo en los riñones y con una patada en su rodilla derecha, lo derribé al suelo. Me puse encima y con un twister le rompí el cuello. Los pandilleros se quedaron mudos. Ahora, a por ellos…
—¡Corten! ¡Corten! Los del maquillaje, necesito más drama y más sangre. La cara del protagonista no está bastante maltratada. Los de la banda, no sois tan fieros como exige el guion. ¡Poneos las pilas! Vamos a repetir la escena. Cuando quieran.
—¡5 y Acción!
Mis ojos tumefactos apenas han visto venir el puñetazo. Ser un especialista es una mierda…
—¿Qué, vas a llorar como una niñita? ¿Ya no eres tan terne, guapito? Me vas a suplicar que pare, mientras escupes los dientes. Lo que quedará de ti, lo tendrán que recoger con una pala. — El tipo me dio varias patadas en el estómago. Me doblé del dolor. Sus compinches le jalearon.
Por el rabillo del ojo avizoré a Marco, haciéndome la señal de que el rescate ha salido bien. Mis hijos estaban a salvo.
El odio y la rabia acumulados me impelieron al ataque. Cogí al cabrón por sorpresa. Con un fuerte puñetazo en los riñones y con una patada en su rodilla derecha, lo derribé al suelo. Me puse encima y con un twister le rompí el cuello. Los pandilleros se quedaron mudos. Ahora, a por ellos…
—¡Corten! ¡Corten! Los del maquillaje, necesito más drama y más sangre. La cara del protagonista no está bastante maltratada. Los de la banda, no sois tan fieros como exige el guion. ¡Poneos las pilas! Vamos a repetir la escena. Cuando quieran.
—¡5 y Acción!
Mis ojos tumefactos apenas han visto venir el puñetazo. Ser un especialista es una mierda…
09/05/2024, Gijón
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