Bienvenido a La Pluma del Este

Relatos de misterio, amor, memoria y sombras del alma humana.

Historias donde conviven el noir, lo gótico y la emoción.

Pasa y lee. Siempre hay un nuevo relato esperando.

10 de mayo de 2024

El tío duro

 

El tío duro

 

Con una inesperada finta, el atacante me dejó casi KO. El golpe ha sido tan fuerte que mi cabeza empezó a dar vueltas y sentí tremendas ganas de vomitar.
   —¿Qué, vas a llorar como una niñita? ¿Ya no eres tan terne, guapito? Me vas a suplicar que pare, mientras escupes los dientes. Lo que quedará de ti, lo tendrán que recoger con una pala. — El tipo me dio varias patadas en el estómago. Me doblé del dolor. Sus compinches le jalearon.
   Por el rabillo del ojo avizoré a Marco, haciéndome la señal de que el rescate ha salido bien. Mis hijos estaban a salvo.
  El odio y la rabia acumulados me impelieron al ataque. Cogí al cabrón por sorpresa. Con un fuerte puñetazo en los riñones y con una patada en su rodilla derecha, lo derribé al suelo. Me puse encima y con un twister le rompí el cuello. Los pandilleros se quedaron mudos. Ahora, a por ellos…
   —¡Corten! ¡Corten! Los del maquillaje, necesito más drama y más sangre. La cara del protagonista no está bastante maltratada. Los de la banda, no sois tan fieros como exige el guion. ¡Poneos las pilas! Vamos a repetir la escena. Cuando quieran.
—¡5 y Acción!
   Mis ojos tumefactos apenas han visto venir el puñetazo. Ser un especialista es una mierda…

  


                                                                      09/05/2024, Gijón

7 de mayo de 2024

El rescate fallido

 El rescate fallido




He llegado demasiado tarde.
   El graznido estridente de los cuervos que sobrevolaban el pueblo y el olor dulzón de la muerte no me prepararon para tan dantesco espectáculo. Los cuerpos mutilados de los habitantes estaban por todas partes. A algunos les faltaban las extremidades, a otros, las cabezas. Decenas de mujeres y niños destrozados. Ni los hombres armados se salvaron. El olor repugnante me hizo vomitar. Tropecé con un brazo pequeño, que agarraba un conejito rosa. Caí al suelo ensangrentado. Me ahogaba en rabia y culpa por no estar ahí. Grité, lloré… El eco de mi dolor resonó en todo el pueblecito. Me olvidé por completo del peligro: el causante de aquella carnicería podría estar cerca.
   Y sí que estaba…
   Oí una respiración y jadeos, seguidos de unos pasos. Lo vi. En la oscuridad sus ojos, fijados en mí, inyectados en sangre, emanaban el odio visceral. Las pupilas amarillas tenían un brillo diabólico. Esta mirada no era de un ser humano, sino de una criatura hambrienta, salida de las peores pesadillas. Cada poro de su piel exudaba una maldad primigenia. Su demonio interior, agazapado a la espera de una mínima ocasión para matarme…
   Pero no la tuvo: mi Desert Eagle, con su bala del calibre cincuenta, le reventó la cabeza.









                                                                                   07/05/2024, Gijón

2 de mayo de 2024

La lluvia

 La lluvia


 

 La lluvia fría está cayendo,
cayendo,
cayendo;
Llenando los ríos con la vida
Que desembocan en océanos inmensos,
Pintando nuestro orbe en azul.

 
El tiempo tritura sin piedad
Las montañas por más altas que sean,
Reduciéndolas a un simple polvo gris
Que nos va cubriendo,
cubriendo,
cubriendo.
 
La eternidad revela su rostro cruel
E impasible ante la muerte de la vida.
Nacemos entre lágrimas y dolor,
Vivimos con temor a la despedida.
 
La suave lluvia está cayendo,
cayendo,
cayendo
De tus ojos ahogados en los míos.
Rogándome que no me vaya
y suplicando a Dios que me deje contigo.
 
Susurrando tu nombre sin parar
Mi triste alma se agarra al presente.
Mi conciencia explota en estrellas,
Mientras la vida me abandona
poco a poco,
paso a paso,
huyendo.





02/05/2024, Gijón