Un trabajo perfecto
Relatos, cuentos y poesía. Literatura con atmósfera noir, gótica y emocional, escrita desde el Este.
Bienvenido a La Pluma del Este
Relatos de misterio, amor, memoria y sombras del alma humana.
Historias donde conviven el noir, lo gótico y la emoción.
Pasa y lee. Siempre hay un nuevo relato esperando.
25 de abril de 2024
11 de abril de 2024
En silencio
En silencio
Hablamos en silencio con los labios cerrados.
Nos miramos con los ojos sin abrir
Y acariciamos con el roce de la brisa.
Sin tocarnos nos podemos sentir.
Cada instante de amor lo guardamos
Como un tesoro sin querer compartir
Con el mundo, lleno de envidia,
Que cruelmente nos quiere herir.
Lo que sentimos es algo tan bello
Y, sin embargo, tan frágil también.
Pero resiste a pesar de los tiempos
Sin importarnos el “cómo” y el “por qué”.
Caminamos, cogidos de las manos.
Nos sostenemos, sin dejarnos caer
En la triste rutina y el desánimo.
Si nos amamos, los podemos vencer.
Hablamos en silencio y, sin embargo,
Nos decimos todo…
9 de abril de 2024
El estreno desastroso..o no
El estreno desastroso… o no
No sé si les ha pasado alguna vez, chicas.
Un día te
levantas, estás feliz y con un bonito subido. Te metes un buen desayuno de
huevos y bacón entre pecho y espalda acompañado de un enorme tazón de café con
leche. Claro, sin pan. Una tiene que mantener la línea. Te vistes a estrenar y
te maquillas según el último tutorial de YouTube. Estás despampanante.
Antes de
salir a la calle a comer el mundo, te entran las ganas de hacer pis. La vejiga
es muy inoportuna y más cuando tienes el medio litro de leche y café dentro.
Por fin, sales
del portal y bajas a la calle igual que una diosa. Barbilla en alto y haciendo
el caso omiso (aunque disfrutando como el cerdo en una charca) de los piropos
que te echan desde los coches que te adelantan. Llevas una falda nueva, de esas
que tienen mucho vuelo y encaje. Un top ajustado y zapatos de aguja. Te encanta
sentirte empoderada y rezas para no tropezar y caer desde la altura de tu ego. En el fondo eres una mujer normal y no estás
acostumbrada a tanta atención. Por fin te das cuenta de que la dieta Keto
funciona y que el sacrificio corporal en el gimnasio ha dado sus frutos. ¿Quién
lo iba a decir?
Tú eres una
nave con velas henchidas que surca el mar de la multitud hasta que esperando en
el paso de peatones oyes un carraspeo:
— Señora, disculpe.
— Te giras y ves a un hombre elegante y de buen ver—. Siento molestarla, pero
tiene su falda levantada justo por detrás. Se le ve todo…
Ahí mismo te
mueres y antes de entrar en el purgatorio te das cuenta de que cuando fuiste al
baño, el bajo de tu nueva falda ha quedado dentro de la cinturilla de los
pantis. Y tú, sin enterarte, ibas enseñando el culo desde hace una eternidad.
Me casé con
este hombre galante y samaritano. Por cierto, no me permitió tirar la falda. Alguna
que otra vez la uso en nuestros juegos de alcoba.
22 de marzo de 2024
La traición
La traición
El hombre estaba blanco como papel y sin saber a dónde
meterse: tartamudeaba y temblaba; de su frente empapada resbalaban unas enormes
gotas de sudor. Por fin reunió algo de valor y soltó la primera frase, tan mañida
en el mundo entero:
— Cariño,
esto no es lo que parece. Es un malentendido. No te pongas así. Deja que te lo
explique…
— A ver,
cabronazo, ¿cómo me lo vas a explicar?— La mujer se sentía demasiado dolida y
decepcionada. —¿Cómo pudiste romper nuestro acuerdo? Y tú, ¿qué haces aquí
todavía? ¡Lárgate!
«Uf, vaya lío.
Nunca me pasó nada igual. Pobre hombre. No le envidio. Aunque su mujer está
buenísima. Pero ponerse así por una pizza, bueno, por dos, no es normal. Menos
mal que ya he cobrado». — El repartidor puso los pies en polvorosa. Los gritos
de la mujer sobre la dieta, el sacrificio y nosequé boda todavía se oían cuando
arrancó su moto.
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