Buscando entre los archivos, he tropezado con este pequeño poema que escribí hace unos tres años. Me hizo sonreír. Tres años me parecen tan lejanos. He escrito tanto. He matado a tantos. He creado a los personajes entrañables que ya forman parte de mi viaje literario.
Y, sin embargo, esta poesía me recordó cómo empecé a escribir. Con miedo a cometer errores, con impaciencia por expresar lo que sentía, con la inseguridad de quien se aventura en un idioma que no es el suyo y con la ilusión de quien descubre un mundo nuevo.
Hoy releo estos versos con cariño. Son imperfectos, como lo éramos todos al comenzar. Pero también son sinceros. Y quizá por eso sigo guardándolos.
Y, sin embargo, esta poesía me recordó cómo empecé a escribir. Con miedo a cometer errores, con impaciencia por expresar lo que sentía, con la inseguridad de quien se aventura en un idioma que no es el suyo y con la ilusión de quien descubre un mundo nuevo.
Hoy releo estos versos con cariño. Son imperfectos, como lo éramos todos al comenzar. Pero también son sinceros. Y quizá por eso sigo guardándolos.
El tiempo
El tiempo, rallado en polvo,
cubre los caminos de la vida.
Seremos afortunados si encontramos a alguien
que tape los agujeros de nuestro corazón.
Que nos saque de la morada del miedo
a la luz del rubio día.
Y que nos llene de tarjetas de amor
cuando el mundo se rompa en mil pedazos.
Mayo de 2023, Gijón
Ⓒ La Pluma del Este❤️🌹
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