Respeto
Pero, si lo
pienso bien, ¿sabemos realmente qué significa respetar?
Yo, al menos,
no estoy segura.
Porque
hablamos mucho del respeto hacia los demás y bastante menos del respeto hacia
nosotros mismos.
¿Respetarse es
ponerse límites? ¿Es no aceptar aquello que nos hace daño? ¿Es reconocer
nuestros errores? ¿Es dejar de hacer algo que sabemos que no queremos hacer?
¿Es atrevernos a decir «no»?
Quizá
respetarnos sea también escucharnos.
Y aquí aparece
la contradicción: podemos exigir respeto mientras nosotros mismos permitimos
que otros traspasen nuestros límites. Tenemos miedo de defender nuestras ideas y
traicionamos lo que pensamos para no molestar. Podemos cuidar a todo el mundo
mientras nos dejamos para el último lugar.
Tal vez por
eso esta palabra sea mucho más difícil de lo que parece.
¿Sabemos respetar a los demás si todavía no hemos aprendido a respetarnos a nosotros mismos?
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