Bailar contigo
«... Una noche, al acabar nuestro pase, volví al camerino. Mi tocador estaba desierto. Sin rosas… Algo dentro de mí se rompió. Empecé a llorar… Creí que le había pasado algo, que ya había dejado de quererme… ¡Por Dios! Era absurdo. No lo conocía. Ni él a mí...»
Este relato está incluido en el volumen 2 de Detrás de la puerta.
07/09/2023,
Trabada, Lugo
© La Pluma del Este

Me fascinó!. Excelente!. Siempre con el toque de La Pluma. Lo leeré en el encuentro radial de la próxima semana. Gracias.
ResponderEliminarMe alegra tanto que le guste. No hay un mejor crítico que una amante de tango. Un saludo y muchísimas gracias, Mariel.
EliminarEl que consigue sobrevivir a una guerra, necesita algo a lo que aferrarse aunque sea algo inalcanzable.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo. Un saludo.
EliminarMe compenetre con el relato de el manifestando la aparición de la chica como se desenvolvía su cuerpo que volví a la realidad cuando dice que se encuentra en una silla de ruedas ! FABULOSO!
ResponderEliminarMuchísimas gracias por su comentario. Y, me encanta dejar una sorpresa al final de cada relato. Un saludo.
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