Con la escritora Alís Fernández
Autora
de la novela «Los hijos de la cúpula»
Antes de
empezar con la entrevista, quiero presentaros a nuestra invitada.
Alís Fernández nació en Lugo en 1978 y
vive en Gijón. Es ingeniera forestal y ha trabajado en consultoría y en
proyectos de investigación en distintas universidades. Llegó a cursar un
doctorado en Biogeociencias.
Ya desde niña tenía interés por la
escritura y el arte, y posteriormente decidió redirigir su carrera profesional
hacia esas áreas.
Antes de dedicarse a la literatura, ya
había firmado publicaciones científicas y de divulgación. En 2025 apareció «Los hijos de la cúpula»,
su primera novela, de la mano de Maniac Ediciones. Una historia de amor,
familia, traiciones y secretos, que se mueve entre el thriller, la ciencia
ficción y la ficción conspirativa.
Así que vamos a conocer un poco mejor
a Alís, la mujer
que está detrás de la escritora: sus gustos, sus manías, sus recuerdos, sus
curiosidades y esos detalles que no aparecen en una biografía oficial.
Querida Alís, bienvenida. Te agradezco que aceptaras
ser mi primera entrevistada en nuestro Tête-à-tête virtual. Ponte cómoda.
- Para
empezar: ¿Cómo te describirías a alguien que no te conoce?
Si me voy a lo profundo, creo que algo que me define
bastante bien es que soy un torbellino de ideas, tengo una vida interior muy
activa, soy muy creativa y siento mucha curiosidad por explorar y aprender.
Necesito comprender, experimentar y hacer las cosas desde mi propio criterio;
nunca actúo porque es lo que toca o está establecido, necesito que lo que hago
tenga sentido para mí, y eso me ha hecho ir a contracorriente con frecuencia. Valoro
muchísimo el pensamiento crítico, la autenticidad y la coherencia, tanto en mí
como en las personas que me rodean. Soy muy sensible a las injusticias, y a
veces agradecería tener un poco menos de empatía.
- Esto es
ser valiente. Mantener el pensamiento crítico y la fidelidad a tus
principios, imagino que te han costado lo suyo... ¿Cómo eras de niña?
Tenía muchísima imaginación, tanto que a veces me
inventaba historias surrealistas que nunca pasaron, para desgracia de mi pobre
hermano, que lo hacía cómplice involuntario de mis mentiras. Me gusta pensar
que ahí empezó a revelarse mi necesidad de crear relatos. También era alegre,
entusiasta, disfrutona y sensible. Salvo lo de las mentiras, que se me arregló
con la edad; por lo demás, era bastante parecida a la adulta actual.
- Ja, ja,
ja… Una niña muy traviesa. Creo que lo de inventar las cosas es un rasgo
común de los niños. Aunque tiene sus consecuencias. Pobres hermanos. Si yo
te contara… ¿Qué cosas pequeñas consiguen hacerte feliz?
Escribir, leer, pasear, salir a correr por unas sendas
preciosas que hay cerca de mi casa, estar con personas que quiero y que me
aportan, jugar con mi sobrino, diseñar y crear soluciones organizativas y
decorativas para mi casa, cuidar de mis plantas, bailar, cantar... Creo que
demasiadas. Por eso me cuesta ponerme con las que no me hacen tan feliz.
- Uff, eres
una mujer multitareas, Alís. Algún día me encantaría saber más sobre tu
faceta decorativa. ¿Eres más de improvisar o de tenerlo todo pensado?
De improvisar, sin duda. No me gusta tener que
planificar con mucha antelación porque me siento más tranquila cuando tengo
margen de maniobra y dejo que las cosas vayan surgiendo según el momento y las
circunstancias.
- ¿Improvisar?
¿Y por qué no, verdad? A veces, por más que planifiquemos, los planes se
complican y hay que cambiarlos sobre la marcha. ¿Y qué cosas te hacen
perder la noción del tiempo?
Sobre todo escribir, pero también leer, dibujar,
investigar sobre algún tema que me interese aprender…
- ¿También
dibujas?... Otro talento a la vista. Me encanta. Volviendo a la niña alegre que fuiste, hoy en día, ¿qué
te hace reír?
Muchas cosas y mucha gente; es fácil hacerme reír y me
río mucho; es más, creo que soy incapaz de no incluir bromas o alguna risa en
las conversaciones por muy serio que sea el tema. Y suelo decir que tengo risa
larga, porque me gusta disfrutar durante un rato de lo que me hace gracia.
- ¡Ja, ja, ja! Me hace feliz oírlo y se nota, ¿sabes?, que eres una
persona alegre. Creo que una buena risa y en buena compañía hacen que este
mundo sea menos… feo. Y cuéntame: ¿Cuándo descubriste que necesitabas
escribir?
En la adolescencia empecé a escribir con asiduidad
reflexiones y temas que me preocupaban. Lo hacía solo para mí; de hecho, siempre
escondía los papeles donde escribía, pero fue en esa época cuando entendí que
escribir era una necesidad para mí.
- Creo que los que escribimos estamos impelidos por una especie de
fuerza que surge desde nuestro interior. Nos obliga a escribir aunque sea
garabatos en una servilleta. ¿Qué parte de tu personalidad crees que se
refleja en lo que haces?
Creo que mi autonomía, y ahora también la creatividad,
que siempre fue como mi columna vertebral. Ambas ejercen de directoras de mi
vida actual y se reflejan cada vez más en lo que hago.
- La creatividad es un gran don. La tienes o no la tienes, ¿sabes? Y en
tu novela fuiste muy, pero que muy creativa. ¿Sueles equivocarte al
improvisar? ¿Qué has aprendido de tus propios errores?
Todo lo importante de la vida, porque la mayoría de
mis errores vinieron de no conocerme y no actuar conforme a quien era
realmente. El aprendizaje que supone cada error que cometo me acerca más a mí
misma y eso siempre mejora mi vida.
- Tienes razón, los errores son la mejor escuela. Nos moldean. Nos
preparan para evitarlos en el futuro. ¿Hay algo que antes te importaba
mucho y ahora ya no?
La opinión de los demás y que malinterpreten mis actos
o palabras. En general, he dejado de preocuparme por lo que no está bajo mi
control.
- Estoy de acuerdo contigo. Además, es una pérdida de tiempo. Me
gustaría saber de qué parte de tu proceso creativo disfrutas más y cuál
menos.
Pues de la escritura te diría que disfruto todo:
idear, escribir, corregir… En otro tipo de actividades, disfruto mucho la parte
de diseñar e idear y menos algunas tareas más técnicas.
- Parece que la creatividad ha ido ganando cada vez
más espacio y que, de alguna manera, te ha ido llevando hacia donde estás
ahora. La verdad es que diste un cambio radical
a tu trayectoria profesional. ¿Qué decisión ha cambiado
el rumbo de tu vida?
Querer conocerme a mí misma, pero sobre todo hacerlo sin
evitar ahondar en las partes más dolorosas e incómodas. Atravesar ese dolor y
ese conocimiento me convirtió en otra persona.
- Cuánto me
alegro por ello, Alís… ¿Hay algo que todavía tengas pendiente contigo
misma?
Después de
haber vivido demasiado tiempo una vida con la que no me identificaba, ahora es
conmigo misma con quien tengo el mayor compromiso vital. Me esfuerzo mucho en
revisarme y atender lo que veo que necesito en cada etapa.
Tengo
pendientes algunos proyectos que me he propuesto, pero estoy trabajando en
ellos y los cambios importantes requieren tiempo. Así que, a día de hoy, no
tengo nada que echarme en cara: todo lo que tengo pendiente, me esfuerzo en
intentarlo.
- Ya veo… Eres muy exigente contigo misma. Y con toda la sinceridad deseo
que se cumpla todo lo que te hayas propuesto… Lo mereces. Quiero ahondar un poco más: ¿Qué has
descubierto sobre ti con los años?
Que las cualidades con las que venía de serie eran
útiles y estaban ahí para que las utilizase. Que mi criterio, del que muchas
veces me hicieron dudar, era acertado, y que mis diferencias eran virtudes a
potenciar y no defectos que intentar ocultar.
- Vuelvo a
decirte: eres una persona valiente. Y si pudieras volver a hablar con tu
yo de veinte años, ¿qué le dirías?
Deja todo lo que estás haciendo, lárgate muy lejos,
donde no conozcas a nadie, y dedícate a conocerte a ti misma lo suficiente
hasta que tengas claro que confías en ti y tus decisiones son solo tuyas.
- Ojalá
todos pudiéramos hacer esto… Ahora te conoce mucha gente y tienes lectores
y seguidores fieles. ¿Qué significa para ti tener éxito?
Conseguir vivir una vida que tenga sentido para mí y
no tener que renunciar a mis principios y valores.
- Tienes los pies en la tierra, sin duda alguna, Alís. Hasta ahora, y
vamos ya por la decimoséptima pregunta, te has descubierto como una mujer
con mucha personalidad y carácter. Una persona interesante para conocer…
Cuando trabajas, ¿lo haces en silencio o necesitas ruido alrededor?
En silencio si estoy escribiendo, con música para
cualquier otra cosa, pero si el ruido es de fondo, lo acabo aislando sin
demasiado problema.
- Ah, música… Me da pie a otra pregunta: ¿Qué artista, escritor, músico
o creador te ha acompañado especialmente a lo largo de tu vida?
Pues con este tema tengo un conflicto porque nunca
puedo contestar sobre artistas favoritos; creo que mi relación con el arte es
muy exploratoria, y he leído, escuchado, observado a artistas y estilos muy
diferentes, y aunque hay muchos que me han calado y los considero referentes, he
ido cambiando y me cuesta destacar alguno por encima de los demás. Solo en la
música me atrevo a destacar un grupo, Muse, lo escucho desde hace muchos años y
creo que no tienen ningún tema que no me guste, pero la verdad es que podría mencionar
a muchos más.
- Suele pasar. Con la variedad de géneros musicales e intérpretes, tenemos la música para cada estado de ánimo... Si mañana pudieras despertarte siendo
otra persona durante un día, ¿quién serías?
Quizás te sorprenda esta respuesta, pero creo que me
resultaría bastante interesante ser por un día Elon Musk o alguno de los
multimillonarios que están en el centro de la economía global y los avances
tecnológicos, no solo por experimentar una vida radicalmente distinta a la mía,
sino también para acceder a toda la información privilegiada y conversaciones
sobre el futuro a las que tienen acceso.
- ¡Ja, ja,
ja! Vaya sorpresa. Yo imaginaba a alguna heroína fantástica. Pero,
pensándolo bien, en tu novela hablas de un poder oculto que mueve los
hilos del mundo… Y para ir acabando, tengo una curiosidad: ¿Qué objeto de
tu casa salvarías si solo pudieras llevarte uno?
Voy a hacer trampa, porque creo que salvaría los dos
objetos que he conservado a mi lado durante más tiempo: una radio antigua que
era de mis bisabuelos y que rescaté cuando tenía dieciséis años, y una medalla
de cerámica de Castelao que fue parte de un premio que recibí en un concurso de
dibujo cuando tenía ocho años, que para mí tiene mucho significado en mi
historia vital.
- Y para cerrar, una pregunta bonus: ¿Qué te gustaría que el lector
supiera de ti cuando termine esta charla?
Me gustaría que el lector se quedara con la idea de
que soy una persona muy curiosa, con una vida interior bastante intensa, que
necesita comprender, experimentar y cuestionarse las cosas por sí misma. Y,
sobre todo, que detrás de lo que hago hay una sensibilidad muy atenta a la
complejidad humana y a las injusticias. Creo que, en el fondo, tanto escribir
como cualquier otra forma de crear son para mí una manera de explorar el mundo
y de intentar entenderlo. Esa búsqueda de libertad, de autenticidad y de
comprensión está también muy presente en mi forma de escribir.
Alís, te agradezco esta oportunidad de conocerte y que
te conozcan los futuros lectores. Espero poder repetir esta experiencia contigo,
ya que eres una persona interesante y una escritora con muchas historias que
contar. Seguiremos en contacto.
Hasta luego.
Aquí termina la primera charla de Tête-à-tête la casa virtual de La Pluma del Este.
Les invito a seguir a Alís Fernández en Instagram
Donde puede adquirir su novela:
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